Remelluri, enclavada en las pintorescas faldas de la Sierra de Toloño en Rioja Alavesa, es una bodega impregnada de historia y tradición, pero dinámicamente adaptada a las filosofías de vinificación contemporáneas. Sus raíces se remontan al siglo XIV, lo que la convierte en una de las fincas más antiguas de la región. La propiedad fue originalmente una granja regentada por monjes, quienes fueron de los primeros en la región en cultivar vides. Fue restaurada en la década de 1960 por Jaime Rodríguez Salís, quien fue fundamental para transformar Remelluri en la distinguida bodega que es hoy.
La finca abarca 154 hectáreas, con 105 hectáreas dedicadas a viñedos. Este aislamiento de otros viñedos en Rioja asegura un microclima único que influye significativamente en el carácter de sus vinos, impulsado por el terruño. Los viñedos de Remelluri son ricos en caliza y están situados a diferentes altitudes, con algunas parcelas tan altas como 700 metros sobre el nivel del mar. Esta variación de altitud y el compromiso de la finca con las prácticas de agricultura biodinámica contribuyen a la complejidad y profundidad de sus vinos.
Remelluri/Telmo Rodríguez:
Bajo la dirección de Telmo Rodríguez, hijo de Jaime, quien asumió las tareas de vinificación a finales de la década de 1990, Remelluri ha adoptado una filosofía que prioriza la expresión del terruño y la sostenibilidad. Telmo, quien había adquirido una amplia experiencia en vinificación en el extranjero, trajo técnicas innovadoras y un respeto por la tierra que han impulsado a Remelluri a la vanguardia de la vinificación española. Su enfoque implica una intervención mínima, permitiendo que las características únicas del terruño de la finca se manifiesten en el vino.
Los vinos de Remelluri son reconocidos por su elegancia y equilibrio, combinando los ricos sabores frutales típicos de Rioja con una estructura refinada y mineralidad. El vino insignia, Remelluri Reserva, es un testimonio del enfoque meticuloso de la finca, a menudo destacado por su profundidad y complejidad. El Gran Reserva, producido solo en los mejores años, es celebrado por su sofisticación y longevidad, mostrando el potencial del terruño de Rioja.

