Ubicada en el corazón de la región de Chianti Classico, Castellare di Castellina es celebrada como una de las mejores bodegas de la Toscana. Bajo la dirección del propietario Paolo Panerai desde finales de la década de 1970, la finca ha florecido, ganando una reputación por producir vinos excepcionales que capturan la esencia del terruño único de la región. Panerai, un empresario consumado con un vasto imperio editorial que abarca influyentes publicaciones como Milano Finanza y revistas de estilo de vida, ha dedicado sus esfuerzos a mejorar la posición de la finca en el competitivo panorama vinícola.
Castellare di Castellina quizás no goce del mismo nivel de reconocimiento que algunas fincas más de moda en la Toscana, pero ha impresionado constantemente a los entusiastas del vino con su compromiso con la calidad y la tradición. Los viñedos de la finca están estratégicamente ubicados en colinas onduladas que se benefician de una diversa gama de altitudes y composiciones de suelo, lo que juega un papel crucial en la formación del carácter de los vinos. En los últimos años, ha habido un notable aumento en la calidad en toda la gama, particularmente entre las ofertas de nivel de entrada, lo que solidifica aún más la posición de Castellare como productor de vinos notables.
En el corazón del portafolio de Castellare di Castellina se encuentra su vino insignia, I Sodi di San Niccolò. Esta prestigiosa cuvée se elabora predominantemente con un 85% de Sangioveto (Sangiovese)—la variedad tinta autóctona de la Toscana—junto con un 15% de Malvasia Nera. El nombre “I Sodi di San Niccolò” se traduce como “los lugares secos de San Niccolò,” haciendo referencia a los viñedos bañados por el sol donde se cultivan las uvas. Las vides se cuidan meticulosamente, caracterizadas por racimos sueltos y un vigor naturalmente bajo, asegurando una calidad óptima de la fruta.
El proceso de elaboración del vino en Castellare di Castellina es una armoniosa mezcla de tradición y modernidad. I Sodi di San Niccolò fermenta en acero inoxidable, preservando la integridad de la fruta. Posteriormente, el vino se trasiega a depósitos de hormigón para la fermentación maloláctica, lo que permite una transición suave y el desarrollo de sabores complejos. El proceso de envejecimiento abarca 24 meses en barricas de roble francés, de las cuales aproximadamente el 50% son nuevas. Este cuidadoso enfoque en la elaboración del vino da como resultado un vino que equilibra bellamente la elegancia y la estructura, mostrando el verdadero potencial de sus varietales.
Vinos producidos en Castellare di Castellina:
Castellare I Sodi di San Niccolò
I Sodi di San Niccolò es el vino insignia de Castellare, reconocido por su calidad y elegancia. Una mezcla de 85% Sangioveto y 15% Malvasia Nera, exhibe un rico tapiz de sabores de frutas oscuras, sutiles notas herbales y taninos bien integrados. Este vino envejece con gracia, reflejando el compromiso de la finca con la excelencia.
Castellare Chianti Classico
Chianti Classico encarna el espíritu tradicional de la Toscana, elaborado principalmente con uvas Sangiovese. Este vino ofrece un perfil vibrante de cerezas, ciruelas y matices terrosos, con una acidez refrescante. Envejecido en una combinación de grandes barricas de roble y acero inoxidable, logra un equilibrio entre frutosidad y estructura, perfecto para el disfrute diario.


